Hay muchas reglas respecto al tipo de vino que se deben utilizar para acompañar un plato de comida o postre, una clásica es que, con carnes blancas van los vinos blancos y con carnes rojas van los vinos tintos.
En la actualidad, las reglas nos dicen que se deben unir sabores con colores, que ningún sabor sea del vino o la comida debe tapar al otro. Para los sabores delicados, se debe acompañar con bebidas de iguales características y así se equilibran los sabores.
El orden de los vinos
Las reglas básicas o generales nos dice:
- Los vinos blancos antes de los tintos.
- Los vinos secos antes de los dulces.
- Los vinos livianos antes de los de cuerpo.
Los vinos según el tipo de comidas:
- Los vinos blancos son buenos para acompañar los platos fríos, pastas, carnes blancas como el pescado, pollo, gallina, pavo u otras aves con salsas claras.
- Los vinos tintos son excelentes para las carnes rojas con salsas oscuras.
- Para los postres es recomendable utilizar un vino espumante, champagne, abocado o generosos.
- Los vinos rosados, se pueden utilizar con todos los platos.
Temperatura de los vinos:
- Blancos Jóvenes (entre 7º y 10º C)
- Blancos Crianza (10º y 12º C)
- Blancos Dulces (5º C)
- Tintos Jóvenes (12º y 15º C)
- Tintos Crianza (14º y 17º C)
- Tintos Reservas (17º y 18º C)
- Rosados y Claretes (10º y 12º C)
- Cavas y Espumosos (6º y 8º C)
- Licorosos (12º y 14º C)
Algunos consejos sobre vinos:
-No se recomienda el enfriamiento rápido de los vinos a través del congelador.
- Los vinos blancos se deben llevar a la mesa dentro de un balde de hielo picado para mantener el frío y se descorcha al momento de servir.
- Los vinos tintos de crianza y reserva, si se toma a temperatura ambiente, es conveniente chambrear el vino, que consiste en sacarlo con tiempo para que este tome la temperatura del lugar, siempre y cuando está no supere los 22º C.






